sábado, 5 de septiembre de 2009

6. Tarde de cine.

Cuando Ana y Nico entraron en la habitación de Alex, su amiga se percató de la ausente pero visible presencia de Alejandro al otro lado de la ventana. Lo miró con cierta pena al ver que el pobre no era capaz ni con su calculadora de hacer bien el problema que le habían planteado.
-¿Por qué no le dices que venga? El pobre no se entera y a lo mejor con Nico...
-Sí, díselo. Es un chaval muy agradable y te ríes con él-Objetó el chico.
-Pues a mí no me hace mi pizca de gracia….
-Vamos Alex, lo que pasó el otro día con él, fue un accidente y ten en cuenta que tu fuiste la que empezó…-Siguió su amigo.
-En eso tiene algo de razón…-Añadió Ana
-Pero…pero…¡Oh! Vale…-accedió Alex.- Pero al cine no viene con nosotros.

* * *

Se encontraban en el coche de la madre de Alex, e iban escuchando la canción favorita de la chica, Far Away de Nickelback. Le encantaba esa canción desde que la había escuchado. Siempre le venía a la memoria una historia de amor de alguna película que la dividía en partes y la ponía de fondo como si fuera la Banda Sonora. A sus amigos y a su madre también le gustaba esa canción puesto que les recordaba a alguna historia que habían vivido. Sin embargo, a Alejandro no le recordaba a nada, nunca había tenido una relación seria con alguien y le parecía una canción bonita pero, eso simplemente le parecía una canción mas de otras muchas.
Cuando bajaron del coche, la madre se alejó despidiéndose de todos. Discutían sobre qué película ver, Alex y Ana querían ver la nueva comedia amorosa que se había estrenado; Nico, una de acción y Alejandro, una de miedo. A todos les daba igual ir a la de miedo, a todos excepto a Alex, las odiaba, lo pasaba muy mal, no sabía por qué, sólo era una película, pero lo pasaba muy mal.
-Vamos hombre, pero si es una película, además tiene pinta de no ser muy de miedo, solo de sustos.
-La única película que he visto de miedo ha sido los Otros y, por que era un thriller.
-Pues seguro que esta lo es también.
-¡Qué no! Que no quiero pasarlo mal.
-Vamos, pero si seguro que estás exagerando para no ir a ver esa y nos entremos en la que vosotras queréis. Eres una exagerada, verás cuando llegas y empieza no te da miedo, lo haces para llamar la atención.
-¿Para llamar la atención?¿Crees que bromearía con mis propios miedos?
-No, por eso, creo q lo estas haciendo,voy a comprar las entradas.

Nico y Ana se lo iban a impedir, pues su amiga no mentía pero cuando fueron a decírselo era demasiado tarde, ya estaban las entradas saliendo de la ventanilla. Los dos amigos miraron a su amiga, que tenía cara de asustada y necesitaba ayuda para reaccionar. Ella no quería entrar en esa película, no quería. Deseaba darle un guantazo al chico, pero no podía moverse, no quería entrar en la sala, no quería. Pero sintió como gracias al chico que odiaba, entraba en la sala sin darse ni cuenta, con unas palomitas y bebida en las manos.
La película empezó, iba sobre como una chica encontraba unas fotos borrosas y que se movían, como si fueran fantasmas e iban matando a la gente que odiaba o se interponían en su camino saliendo de las fotos, y de cómo todos y cada uno de los fantasmas la intentaban matar de muchas formas.
La pobre Alex lo estaba pasando fatal, intentaba irse de la sala, pero Alejandro, la sujetaba para que no se fuera, pues creía que seguía con la broma. Los fantasmas seguían matando sin piedad de la forma mas terrible posible y estos daban muchísimo miedo, Alex por mas que cerraba los ojos, los veía en su cabeza. Sus dos amigos intentaba convencer a Alejandro para que la dejara salir, pero este estaba tan concentrado en la película que sin mirar a Alex les decía que esta seguía mintiendo.
Al terminar la película, Alex se levantó y salió la primera de la sala, sofocando y temblando. ¿Por qué? ¿Por qué le había echo sufrir tanto? ¿Por qué pensar que era una broma? Si por un momento se hubiera parado a pensar en ella… no habrían entrado en aquella película. No podía dejar de temblar y evitar que las lágrimas le salieran. ¿Por qué? ¿Por qué lo había hecho?. No dejaba de pensar en ello. ¿Por qué no paró durante un minuto de mirar la pantalla de cine y dirigir su mirada a ella?¿Por qué…?.
Aparecieron corriendo Nico y Ana, y la fueron a consolar. Ellos soportaban bien las películas de miedo pero ella no…les daba pánico. Creía que todo lo que pasaba en esas películas pudiera pasar en la vida real. No sabían el por qué de aquel pensamiento, pero era lo que ella pensaba y debían de respetarlo, era su amiga.
Alejandro apareció detrás de un pequeño grupo.
-¡Dios mío! ¡¡Que peliculon!! Ha estado increíble, ¿no te parece?-preguntó Alejandro a Nico.
-Bueno...-empezó el chico.
-¿Ves como no era para tanto?-Lo cortó Alejandro volviendose a Alex.
En ese momento la chica con las lágrimas en las mejillas, le dio una bofetada.
-Eres un idiota ¿lo sabias?
Todo el mundo a su alrededor se paro durante un momento para ver lo que pasaba. Alejandro se puso rojo como un tomate y estrañado.
-Pero, ¿Por qué?
-Porque ni siquiera te paraste a pensar que tal vez no queria entrar porque no me gustan esas películas, o nose, porque te lo dije mas de diez veces antes de entrar.
-Lo...lo siento...no me pare a pensarlo...creía que te estabas haciendo la...dura para que entrasemos en otra película...
-Pues haberlo pensado antes, y haberme creído.
Alex salió empujando a todas las personas que estaban a su alrededor, quedando con toda aquella gente murmurando tras ella a Alejandro.
Esa fue la última vez que se volvieron a ver...













¡¡¡Que noooo!!!

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