miércoles, 9 de septiembre de 2009

9. Calle Hernán Cortés N°15.

Al momento, bajó las escaleras y cogio su bicicleta. Como nunca habia oido hablar de aquella calle, tuvo que preguntar varias veces para coger el camino correcto. Al fin llego a la calle, ahora era cuestion de ver los numeros y encrontrar el numero 15.
La calle estaba muy poco cuidada, solo habia algunas casas,las demas la mayoria estaban en ruinas, la unica parte que parecia que estaba en buenas condiciones era un territorio muy amplio que estaba amurallado de blanco y tenia como entrada una gran puerta negra, la cual estaba seguida de un caminito, rodeado de flores y arboles.. La brisa del aire hacia que las hojas de los abundantes arboles de alrededor e interior de aquel lugar se movieran Aquel lugar le daba escalofrios, pero a la vez paz. ¡Ese enorme y blanco muro le daba tranquilidad! ¿Pero en que estaba pensando? ¿Como un muro le iba a dar tranquilidad? ¿Como no iba a darsela? ¡Si era lo unico que se oia en la calle! Despues de mover la cabeza a ambos lados, se apresuro a entrar. Abrio la puerta negra, y siguio el pequeño caminito que habia. Al llegar, a la mitad de este, vio un enorme caseron, tambien del mismo color que el muro, al lado de la puerta habia un escrito: Aqui yacen los restos de Maria y Carlos Diaz Escudero(1992-2003)Sus familiares y amigos los recuerdan cada dia. "Que los angeles os guarden".
Normal que hubiera tanto silencio, ¡estaba en un cementerio!. Despues de aquel lapsus, siguio andando. Nada mas avanzar unos cuantos metros, justo en frente la vio, alli estaba Alex. De rodillas y con una rosa roja en las manos, delante de una lapida color marmol negro. Espero un buen rato, hasta que finalmente vio a la chica como se despedia dandole un beso a la rosa y dejandola encima de la lapida.
Cuando la chica estuvo, lo suficientemente lejos, Alejandro se acerco corriendo. Cuando estuvo enfrente, leyo las letras plateadas que sobresalian de la piedra de marmol: Santiago Sanchez Calderon(1965-2004)"La Inmortalidad no es vivir eternamente, sino permanecer siempre fresco en la memoria colectiva".
Su mujer Marta Alvarez y su hija Alexandra Sanchez Alvarez, lo recuerdan.
La cara de Alejandro estaba llena de asombro. Miro hacia donde se habia ido la chica, pero no la vio, sin embargo oyo como la puerta se abria. Corrio, corrio hacia ella. Queria estar con ella, haciendole compañia, consolandola o simplemente para que tuviera a alguien al lado. Cuando llego a la puerta oyo dos voces de hombres fuera del cementerio.

-¡Eh! Pero mira que tenemos aqui...-Empezo uno de ellos
-Si es una preciosa niñita...-le siguio el otro
Alex estaba decidida a evitarlos y avanzar hasta su bicicleta, la cual estaba apoyada unos metros mas adelante.
Los dos borrachos y drogadictos, siguieron siguiendola. Alejandro permanecia quieto detras de la puerta, a la espera de intervenir o no.
La chica llego al sitio donde estaba su trasporte.
-¡Eh! Mira Migue, esta chica parece que tiene prisa...
-Si....ya veo...ya veo....pero no ira a ninguna parte ¿verdad?-Dijo el otro agarrandola por el brazo
Alex de un tiron, se quito la sucia mano de su brazo.
-¡Sueltame!
-Vaya, vaya, vaya....Tenemos aqui a una valiente... Veremos si lo eres ahora preciosa.-Le dijo el mismo hombre, agarrandola aun mas fuerte del brazo con una mano, mientras que con la otra le cogio del cuello y empotro contra la pared. El otro, habia sacado su navaja y se la estaba apollando en el estomago.
-No...-susurro Alex aterrorizada.
-Ya no eres tan valiente, ¿eh? Ahora se buena chica y quedate quietecita-dijo quitandole la mano del brazo y levantadole la camiseta.
-No...-Alex lloraba.- ¡NO! ¡NO! Por favor...no...
El que sujetaba la navaja, le hacia señales para que dejara de gritar.
-¡Eh!¿Por que no os meteis conmigo?
En ese momento, los dos dorgadictos, ahora convertidos en violadores, se sobresaltaron. Dejando a la chica libre.
-Vaya...si tenemos aqui a un principito. ¿Que? ¿Crees que podras con nosotros?-dijo sacando una navaja.
-¿Ya has terminado?-Le provoco Alejandro.
Con solo esas palabras el agresor, corrio hacia Alejandro. El cual le quito la navaja despues de unos cuantos golpes, lanzandola unos metros de ellos. A partir de esto, se enzarzaron en una pelea a puños. Hasta que lo tumbo, pero se le olvido que...
-¡Eh! ¡Principe! Mira a quien tengo aqui.- El tal Migue, habia cogido a Alex y la retenia con sus brazo y con la navaja en su mano.
Alex miraba a Alejandro, nerviosa y con las lagrimas en las mejillas. Pero de repente.
-¡Ya no aguanto mas ser la prisionera!-En ese momento, Alex utilizo la tecnica aprendida en una pelicula. P.O.N.I
-¡¡¡¡¡Prexo solar.Oblicuo.Nariz.Ingle!!!!!!
En cuanto el hombre estuvo en el suelo, Alex se apresuro a coger las navajas, y dandose la vuelta para dirigirse a sus agresores, y se las puso a cada uno en la barriga.
-Y ahora que,¿eh?¿ Quién es la damisela en apuros? Quizás a vosotros no os importe perder un poquito de piel en la barriga...
-Emm...Alex- Le interrumpio Alejandro.
-Dejame un momento, o quizás os vendria mejor no tener descendencia...-amenazo bajando un poco la navaja
Alejandro espero un poco.
-Pero...Alex...
-¡Que me dejes, este es mi momento de gloria!
-Pero...es que... es importante....
-¡¿QUÉ?!-Dijo enfadada la chica sin bajar una de las navajas, girando y haciendole un corte profundo al pobre chico.
Alejandro miro incrédulo al corte propiciado por su amiga, no intencionadamente(o eso esperaba).
-Pero¿Que es lo que te pasa?
-¿Crees que lo e hecho a proposito?
-Pues no se que pensar...
-¿Estas majara o que te pasa?
Los dos "prisioneros" aprovecharon para arrebatarle las navajas de las manos. Cuando se dieron cuenta los chicos, Alex se dio la vuelta rapidamente, mientras Alejandro la echaba para atras, en afan de protegerla.
-¿Que intentabas decirme?-se apresuro a cuchichearle al chico.
-¿Ahora lo quieres saber,agresora?
-Alejandro no estamos para discutir ahora.
-Me da que no...-En ese instante se empezaron a oir sirenas a lo lejos-Pues eso... que he llamado a la policia.
Los dos atacantes se miraron incrédulos.
-La pasma, tio...Como nos cojan otra vez nos volveran a encerrar en ese centro de bichos raros....
En cuanto dijo eso los dos hombres salieron corriendo como si les persiguiera el diablo.
Los dos chicos se quedaron solos, atonitos por la escena....
-Emm...vale...-dijo en medio del silencio Alex.-Creo que deberiamos....
-Si...creo que si...
Los chicos cogieron las bicicletas, y vieron como a lo lejos cogian a sus dos agresores. Alejandro casi no podia pedalear, asi que Alex no tenia mas remedio que ir despacio, ya que, despues de todo, la habia salvado.

Entraron en casa se Alex, alli el chico se tumbó en el sofá, esperando a Alex. Pues se habia ido a cambiar, le daba asco tener esa ropa despues de que esos drogadictos la tocaran. Cuando llego, llevaba en las manos un paquete de algodón, agua oxigenada, Betadine y una gran venda enroscada.
-Vamos incorporate.
El chico obedeció. La miro durante un rato, mientras se sentaba a su lado, pero su cara cambio.
-Quitate la camiseta-Otra orden salio de su boca.
-¿Disculpa?
-Te tendré que curar,¿no? Al menos que seas capaz de hacerlo tu.
-Creo que puedo.
-Está bien, intentalo pues. Yo voy al baño a lavarme la cara, luego me curare.
EL chico se qedo solo en el salón. Se quito la camiseta y se miro su cuerpo, estaba lleno de moratones y rasguños, al igual que su cara, por no hablar de su corte en el brazo.
Cogió un algodon y le echó agua oxigenada y empezó a rozarse las heridas. El pobre, para que su amiga no lo oyera, se quejaba en bajito.
-Te oigo.-Aparecio Alex
Alejandro dio un salto y se le cayó un poco de agua oxigenada del bote. En ese momento el chico empezó a gritar, la chica asustada corrio a su lado. Él no dejaba de chillar y de moverse, ella intentaba quitarle todo el liquido con algodones, pero el chico no la dejaba, necesitaba que se tumbase y se estuviera tranquilo,algo que parecia no estar dispuesto a hacer.
Como pudo, se lo quitó. Alejandro se tranquilizo un poco. Ella lo miró a los ojos, los cuales estaban llorosos del dolor. Alex, le seco unas lagrimas que le bajaban por sus mejillas.
-¿Mejor te curo yo, o quieres seguir intentándolo?-preguntó Alex quitandole con mucha suavidad el algodón de las manos.
El chico se dejo curar, despues de curarle la barriga, la chica desinfectó el corte del brazo. Y pasó a la cara.
-¿Por qué no me dijiste lo de tu padre?-se atrevió a preguntar Alejandro.
-Por que no queria que mas personas tuvieran compasión de mi.
-Alex, eso es una tonteria.
-¡No, no lo es! No quiero que la gente me mire como la pobre chica que perdio a su padre y no sabe como murio.
-Pero, nadie tiene por qué llamarte eso, ademas, un momento,¿ no sabes como murio?
-No, ni mi madre tampoco. Lo único que se encontró en el rio fue su coche.
-Pero...
-No quiero seguir hablando del tema, ¿de acuerdo?.
Los chicos, se quedaron en silencio.
-¡Ay!-Se quejó Alejandro cuando la chica le estaba curando un rasguño de la frente.
-¿Te escuece mucho?
-Un poquito.
Alex se acercó con termnura a la cara del chico y le soplo.
-¿Mejor?
El chico asintió mientras le sonreia.
-Gracias...por...salvarme...
-No hay de que. No pienso permitir que te pase algo, si te pasara no me lo perdonaria nunca.
-¿Lo dices porque quieres que me crea que eres valiente o por que crees que me puedo defender?
Alejandro se rio un segundo y lo negó.
-¿Entonces?
-Por esto- Alejandro se acercó aun mas a Alex, quitandole de la mano el algodón. Luego, sus labios por fin tocaron los de la chica. El chico queria besarla desde hacia ya bastante tiempo. Cuando sus labios se separaron ninguno sabia como reaccionar, simplemente Alex se levantó, recogió todo y se marchó de la habitcion. Alejandro,con cuidado se volvio a poner la camiseta y se levantó del sofá. Él pensó que todo se había complicado un poco, asi que decidió irse a casa sin mas.
¿Como habia sido capaz de hacerlo?¿En qué estaria pensando?. Cuando llegó, penso que lo mejor seria un poco de reposo. La tarde había empeorado.

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